Cuando
suenan las paredes
Un recorrido por la exposición
Sound Image |
Sabemos que los nuevos medios han transformado el
concepto de Arte tal como lo conocíamos, hemos cambiado de
apreciar una obra de arte a presenciar un evento artístico,
la reproducción se ha transformado en simulación,
la mímesis en virtualidad, y la interpretación ahora
nos remite a la interactividad.
Un ejemplo de estas transformaciones lo podemos ver en la muestra
Sound Image, organizada en el Laboratorio Arte
Alameda. Presentada como arte sonoro, donde imagen y sonido se combinan
para crear una atmósfera de sensaciones que van desde la
contemplación pura hasta el éxtasis y la angustia
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Torolab, Cuarto de
Trabajo.
La muestra inicia con una instalación
a cargo de Torolab, grupo que fundó Raúl Cárdenas
Osuna junto con artistas, diseñadores y músicos de
Tijuana en 1995. Presentan la obra titulada Cuarto de Trabajo.
Al entrar el visitante se enfrenta a una obra que parece más
la entrada a un bar que una galería. Imágenes mezcladas
se proyectan en la pared al tiempo que se escucha una música
tipo Techno o algo similar. El visitante puede sentarse en los cómodos
sillones y hasta servirse una taza de café, cortesía
de Torolab. Tanto las imágenes como la música son
seleccionadas por dos encargadas del museo que, a manera de DJ,
van mezclando las imágenes y seleccionando la música
al momento. El objetivo es que el visitante abandone la actitud
de tránsito, que deje de “pasear” por el museo
para tomarse un momento de descanso y contemplación. |
| La siguiente obra es de Arcángel Constantini,
a quien recordamos por ser el ganador de Vid@arte y curador
del espacio Cyberlounge del Museo Tamayo. Su trabajo, titulado
Artificial, consta de varios elementos que se conjuntan en
una sola experiencia. Por un lado se pueden ver dos proyecciones:
la primera, es una imagen que asemeja un gran corazón artificial
proyectado en la pared y la segunda consta de una serie de imágenes
urbanas y casi violentas que se proyectan aceleradamente en el piso.
Justo encima de esta proyección se encuentra colgado un estetoscopio
electrónico, mismo que el espectador puede colocarse en el
pecho, haciendo que el sonido de su corazón se escuche amplificado
por toda la sala y a su vez, provoca que la imagen del enorme corazón
artificial se mueva a su mismo ritmo cardíaco.
El espectador se convierte en el motor de la animación y
el ritmo no controlado de su corazón será el controlador
de la imagen. El estímulo visual de las imágenes proyectadas
en el piso provocan una aceleración de los latidos.
Así pues, el resultado es una imagen que se ve afectada
por el usuario que reacciona a otra serie de imágenes creando
una respuesta circular infinita. |

Arcángel Constantini,
Artificial. |
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Matthias Gommel, #2
Delayed-headsets. |
La siguiente instalación
es de Matthias Gommel, diseñador, arquitecto y escenógrafo
de origen alemán, que presenta la obra #2 Delayed - headsets,
que consiste en un par de de audífonos con un micrófono
integrado. Los micrófonos registran la voz y reproducen la
señal en los auriculares, ambos visitantes puden escuchar su
propia voz y la de su compañero, pero con un retraso de tres
segundos. El resultado es una experiencia de descoordinación
entre la expresión y movimiento de la boca del compañero
y el sonido, creando un espacio inherte de espera angustiosa. El receptor
percibe la acción pero la consecuencia de ésta no llega,
la percepción se separa de la acción y hace que el espacio
de silencio, de sólo unos segundos, parezca interminable. |
| Seguida de esta sala se encuentra la obra de Manuel
Rocha: En una fracción de fricción. Una estructura
de madera protege la imagen y es necesario entrar por un pasillo casi
completamente oscuro para llegar al centro de la sala de proyección.
Enmedio de esa oscuridad se escucha un sonido que es reconocible pero
que no se acaba de identificar hasta que la acción termina.
Un cerillo de madera que al encender provoca un haz de luz intenso
que ilumina, por un instante, todo el espacio. Lentamente la luz se
vuelve tenue hasta llegar a la extinción total. El trabajo
de Manuelito, provoca un instante de reflexión sobre la intensidad
y lo efímero, y a la vez infinito. |
| En la nave principal del
museo se encuentra el Puerto Sónico, espacio amplio que crea
un respiro en el recorrido. Al centro, se presenta el trabajo Eon
de Alfredo Salomón. Esta obra, proyectada simultáneamente
en varias televisiones, presenta un video continuo con imágenes
y sonidos articulados. Las imágenes son una serie de juegos
animados, casi ociosos, de colores, líneas, diseños
pop y otros que me recordaron un viejo jueguito llamado espirógrafo.
El sonido de los discos acompaña esta interminable secuencia,
a veces siguiendo los pasos de la imagen, a veces guiándola;
creando una especie de atracción hipnótica que sensibiliza
y reta al espectador. |

Nave principal del Laboratorio
Arte Alameda
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Al otro lado de la nave, se encuentra
una curiosa instalación titulada Welcome to the world
of Vinyl Video que consta de un televisor parecido a uno que
tenía mi papá en su pequeño estudio cuando
yo era niña. Junto al viejo televisor se encuentra un aparato
extraño y también de apariencia antigua, seguido de
un tornamesa. Al acercarme a la obra una señorita corrió
apresurada a preguntar qué disco quería escuchar señalando
un librero con viejos discos de vinil. Señalé uno
al azar y lo colocó cuidadosamente en el tornamesa.
Al momento que empezó el sonido (que no se puede decir
que era música, o al menos no lo era el disco que elegí),
aparecieron en el televisor una secuencia de extrañas imágenes
en blanco y negro. No acabé de entender hasta que me acerqué
a una computadora, donde estaba explicado que el aparato extraño
es un transformador que identifica cada track y transforma las vibraciones
en imagen. |

Vinyl Video, Transformador. |
La falta de congruencia entre la tecnología
actual y los aparatos viejos y descontinuados crean una gran espectativa.
Es inevitable identificar la tecnología con lo nuevo, lo
más moderno y super Hi-Tec, el arte creado con estos
medios ha marcado estándares originales y ha creado una nueva
forma de re-presentación.
Pero, ¿hasta cuándo seguirán siendo nuevos
los llamados “nuevos medios”? ¿Será como
sucede con los “jóvenes artistas” que hace falta
que llegue alguien más joven para delegarle el título,
así se tenga la edad que se tenga?
La obra de Vinyl Video utiliza aparatos que ya ni mi abuela tiene,
presenta un producto que permite al usuario transformar sus aparatos
obsoletos en una especie de Home Video. Lo nuevo y lo no
tan nuevo se combinan para desmitificar a la tecnología creando
una sensación caseramente nostálgica e incluso se
puede adquirir para hacer la propia instalación en casa.
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Instalación de
Vinyl Video
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| Al otro extremo de la nave central se encuentra el
interactivo Small Fish de Kyoshi Furukawa, Masaki Fujihata
y Wolfgang Münch. El mundo de expresión abstracta de la
que el siglo XX fue testigo con Kandinsky en la pintura y Shoenberg
en la música, hoy es posible verla en una nueva manifestación
por a la interactividad de las computadoras. Small Fish es un intento
de provocar espacios de creación individual, personal y absolutamente
efímeros. Puntos, líneas, bolitas o palitos son colocados
para que el usuario los mueva a voluntad creando a la vez variaciones
musicales de acuerdo al movimiento de los elementos. La búsqueda
de un significado se hace más compleja, cuando se va más
allá de los “símbolos gráficos”.
El usuario se ve atrapado en la creación de su propia obra
y composición olvidándose del mundo exterior y el pensamiento
racional y dejándose llevar por la experiencia de la interacción
inmediata. |
Finalmente, al fondo del museo en lo
que alguna vez fue la Capilla Dolores, se presenta la obra Lux de
Ulf Langheinrich y Kart Hentsclaeger. Esta obra es la producción
más reciente de Granular Synthesis, proyecto iniciado por
Langheinrich en 1991 donde se autoproclamaban como los “terroristas
de los medios”.
La sala, perfectamente aislada de luces exteriores, presenta una
secuencia de luz estroboscópica interminable, increíblemente
luminosa y con un sonido constante y repetitivo. El sonido, sincronizado
con la imagen retumba por la sala y en el espectador mismo, alterando
por completo los sentidos.
Cada sonido, especialmente los formados en pautas repetitivas (desde
el sonido del aliento, gotas de agua, o el motor de maquinarias
industriales) han influenciado el trabajo de Langheinrich. Utiliza
la repetición monótona y constante como recordatorio
de la opresión que él vivió en la Alemania
Oriental, a la vez que provoca un estado alterado de la realidad.
Langheinrich es mundialmente conocido por su álbum Degrees
of Amnesia, obra compuesta con el objeto de retener en el tiempo
el poder psicológico intenso, donde la densidad es el elemento
clave. |

Ulf Langheinrich. Portada
del álbum
Degrees of amnesia.
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| La mezcla de medios hace que se combine
la experiencia de contemplación con la alteración
del tiempo y el espacio. La respuesta del espectador gira entre
la preplejidad y la fascinación. Las nociones espaciales
y de temporalidad se ven afectadas, dejando los sentidos abiertos
y sensibles a cualquier estímulo. Los fascinados permanecerán
horas enteras jugando con el interactivo, mientras los perplejos
saldrán casi huyendo de lo aterrador de la luz estroboscópica
intermitente. Pero sea cual sea la respuesta, esta exposición,
curada por Rudolf Frieling y Príamo Lozada, se presenta como
un viaje por el arte sonoro y visual. Intenso, por momentos hasta
ensordecedor, pero siempre propositivo y bastante disfrutable.

Manuel Rocha, En una
fracción de fricción |
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