Desbordes del arte sobre la política electorera. Acciones artísticas contra la imposición

Artivismo

Guillermo García

Desde que inició el pasado proceso electoral que concluyó con las elecciones  federales y locales del 1 de julio en México, se sabía que la contienda estaba amañada.  De diversas maneras el público se enteró que la candidatura de Ernesto Peña Nieto (EPN)  estaba marcada por el diseño, apoyo y  manipulación de los poderes fácticos de la televisión, así como por las estrategias aviesas de dos partidos políticos con una historia de corrupción en la utilización de recursos:  el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el  Partido Revolucionario Institucional (PRI), integrados en una coalición denominada Compromiso por México.

A unos días de realizadas las elecciones y cuando ya se ha declarado vencedor del proceso electoral por la presidencia a EPN, quedó en evidencia que la compra de votos por parte de la coalición Compromiso por México y la coacción ejercida sobre el ciudadano de menores recursos para votar por sus candidatos a presidente, gobernadores, senadores y diputados,  vició  las elecciones antes de que comenzara la campaña electoral.

 

Ante estos hechos, frente a  la  demostrada inefectividad del Instituto Federal Electoral (IFE) para poner un alto a la compra descarada del voto y  poner límites a la campaña publicitaria del abanderado del PRI, orquestada por el duopolio Televisa y  Televisión Azteca,  diversos grupos de la sociedad, encabezados por los jóvenes, los estudiantes, las organizaciones comunitarias y gremiales, se manifestaron el sábado 7 de julio para exigir se esclarezca la responsabilidad de la falta de aseo en las elecciones y de las prácticas ilegales que siguen siendo parte de los procesos electorales.   ¿Hasta cuando podremos los mexicanos contar con un proceso electoral claro, justo, limpio e inobjetable?  Es la pregunta que se repiten diversos grupos de la sociedad civil. 

En las últimas semanas la prensa responsable y libre había dado cuenta de los procedimientos de compra de votos entre los sectores más necesitados del país, a través de sistemas de dispersión de dinero (concretamente por medio de tarjetas emitidas por el banco Monex) y de “regalos” otorgados contra la coacción a votar por el PRI, pero no solamente este partido, el PRD y el PAN también “regalaron” despensas y materiales de construcción durante sus campañas electorales.  Este tipo de prácticas deben ser absoluta y totalmente proscritas de los procedimientos de campaña, para asegurar que la gente emita su voto sin presiones o dadivas.

El colectivo Arte por la Izquierda, constituido el 18 de junio pasado durante la parte final de las campañas,  dio a conocer su postura (ver la revista Proceso No. 1860) para denunciar la imposición del candidato del PRI.  El colectivo exige limpieza y transparencia en los procesos electorales y en la cobertura de los medios. Su estrategia es irrumpir periódicamente en el espacio público con acciones que hagan visible la distancia entre la política electorera y  el discurso auténticamente político de la sociedad que se organiza.    

Los sistemas de encuestas que pretendían “describir” las intenciones del voto de los ciudadanos durante los 90 días que duró la campaña, fueron utilizados como tácticas de inducción al voto. Las encuestas consignaron obsesivamente, por medio de conteos y estadísticas maquillados,  diferencias abismales entre los partidos. Esto provocó en parte la desidia, la apatía de muchos y la aceptación de un determinismo en el proceso electoral haciendo creer que el PRI tenía una ventaja superior a 15 puntos porcentuales de la intención del voto por la presidencia. 

El resultado electoral dado a conocer por el IFE demostró que, aún con la compra del voto y a pesar de esta, la diferencia en la elección presidencial entre la coalición del PVE y el PRI, y la colación PRD, PT, Movimiento Ciudadano, fue de 7 puntos. Con esto se evidenció que la mayoría de las encuestas previas a la elección fue manipulada para crear un ambiente de escepticismo ante la posible victoria de la coalición de izquierda.  Este hecho mostró la ausencia de control efectivo del IFE en la realización, la metodología y la publicación de encuestas sesgadas.

Arte por la izquierda llamó a artistas, curadores, críticos, educadores y promotores culturales, institutos educativos y medios de comunicación alternativa, a manifestar de forma creativa y asertiva la crítica contra el proceso electoral viciado, que deberá investigar la Fiscalía Especializada de Atención de Delitos Electorales (FEPADE)  en respuesta a la demanda ciudadana. 

El resultado de una elección que ha sido manchada por la compra y coacción del voto no es confiable ni representativo de la voluntad de la ciudadanía.  La anunciada victoria del candidato de la coalición PVE-PRI con un conteo de votos que apenas representa el 38 por ciento de un universo de votantes de cerca de 70 millones, no puede ser considerada legitima y representativa.  Es impostergable legislar para que en los próximos comicios se realice una segunda vuelta electoral, que dé certidumbre y legitimidad a representantes electos por mayoría absoluta.

César Martínez

César Martínez

Las acciones pedagógicas colectivas desplegadas durante la marcha convocada por un conglomerado plural de ciudadanos  y organismos,  fueron realizadas por un nutrido grupo de artistas miembros de Arte por la Izquierda, que hicieron visible la asociación entre el PRI y la cadena de supermercados Soriana en la compra y distribución entre los votantes de “monederos electrónicos” emitidos por esa cadena comercial.

Tarjetas gigantes con el logotipo Sopriana fueron exhibidas en el monumento a la INdependencia, para llamar la atención sobre el contubernio entre el PRI y la empresa privada. Luego de los comicios, varias tiendas de Soriana del Distrito Federal fueron clausuradas cuando miles de personas se lanzaron en masa  a comprar mercancías con  los “monederos electrónicos”, un signo más que apuntaba al recurso  de compra de votos mediante ese sistema.

César Martínez, artista del performance y  miembros de Arte por la izquierda cubrieron las estatuas de los héroes de la independencia que adornan los andadores de la avenida Reforma y el monumento a la Independencia.  Los rostros de cada prócer fueron recubiertos con bolsas y logotipos de la empresa abarrotera, como metáfora del secuestro y la ceguera impuesta por los intereses partidistas sobre el electorado de menores recursos.  El objetivo de la acción fue resignificar el espacio y las figuras públicas de los héroes, como discurso de resistencia  a la imposición del candidato priísta EPN.

Arte por la izquierda

La acción de César Martínez sitúa a la didáctica de los héroes como eje de relectura histórica en este momento clave del presente. La acción reformuló las formas de pensar el arte efímero como agencia que denuncia prácticas de corrupción, y la estética como medio de apropiación de los discursos públicos oficiales con el fin de promover una pedagogía crítica.

La marcha del sábado contó  con la participación de un contingente vestido con brillantes colores naranja, que identifica a la cadena de tiendas de abarrotes. La heterogeneidad de los  perfiles y símbolos de la marcha desbordó los marcos de la intervención política a favor de la  izquierda, para convertirse en una coalición de organizaciones independientes de educadores, activistas, maestros, gestores de la cultura y público indignado.   La marcha, que tuvo réplicas en otras ciudades del país, se convirtió en una producción de sentidos e imaginarios (incluso en varios idiomas), que abrieron formas para afectar un urgente cambio en la realidad.  

César Martínez

Fotografías de las acciones de Arte por la Izquierda y César Martínez tomadas por Emilio Valdéz.

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Fecha de publicación: 13.07.2012