Mexicanos de película

Cinco días sin NoraMariana Chenillo. Cinco días sin Nora (2008)

José Manuel Springer

JuntosNicolás Pereda. Juntos

Los mexicanos son de película. ¿Quiere decir esto que lo mexicano sólo se ve en el cine nacional? ¿O quizá que el cine está lleno de historias de mexicanos?  Ninguna de las dos.  En realidad lo que está pasando es que el cine hecho por mexicanos ofrece al público una visión de la idiosincrasia mexicana que tiene gran éxito en los festivales extranjeros (desafortunadamente  más que en la taquilla de los cines mexicanos).

En medio de todas las espantosas noticias que tenemos que leer  y ver los que vivimos, por circunstancias del destino y no siempre por decisión personal,  fuera del país,  las únicas imágenes que dan la otra versión de lo mexicano son las del cine, las de los autores como Carlos Reygadas, Amat Escalante, Mariana Chenillo, Nicolás Pereda, Elisa Miller, Rigoberto Pérez Cano y otros tantos. 

A principios de agosto, salí de casa  para dirigirme al cine Rialto en Ámsterdam, en medio de un tráfico de viernes en la tarde que no le pide nada  al tráfico del periférico capitalino.  Llegué derrapando a la presentación del festival World Cinema Amsterdam, que en esta edición dedicó su principal sección a la pujante cinematografía mexicana, con más de 25 películas, entre cortos y largometrajes, producidos desde el 2000 (año de la transición política) hasta el 2010 (año de la regresión).

Café tacubaCafé Tacuba

Y lo que vi esa noche me dejó atónito, quiero decir que fue una grata sorpresa.  El programa de esa noche abrió con la película  Juntos (2008) de Nicolás Pereda  y la antología de cortos armada por Cananá producciones titulada Revolución (2010). Luego de la proyección de Juntos  el público se quedó en sus asientos de terciopelo rojo pendiente de escuchar al modesto Nicolás hablar sobre su peli al final de la proyección.

Juntos es una película con un toque europeo; filmada con bajo presupuesto en algún lugar de la colonia Escandón, con planos largos y diálogos escasos, estelarizada (bueno, actuada con profesionalismo, sería más correcto decir) por  Luisa Pardo, Gabino Rodríguez y  Francisco Barreiro. Sólo tres actores y un perro, que nunca aparece a cuadro, pero que es el leit motiv de una relación  juvenil que enfrenta una crisis. 

Este filme recibió el premio a la mejor película del festival,  y aún cuando el tema no es lo más destacable, es resultado de experimentos en la narración cinematográfica. Pereda filmó con un guión corto de sólo unas cuantas páginas y dejó que las acciones y los diálogos se improvisaran sobre el rodaje. Los encuadres rara vez presentan juntos a los personajes, el trabajo de cámara sigue las acciones como si se tratase de un documental y al final consigue que los silencios y las miradas de los protagonistas dejen ver lo lejos que están de estar juntos.

La fachada de lo mexicano

Con los fastos del Bicentenario se ha pretendido dibujar una imagen de los mexicanos y su historia haciendo énfasis en la celebración arraigadamente nacionalista, pero no en el sentido del nacionalismo a la  europea, más segregacionista y fanático, sino a la mexicana, o sea con el fetichismo por los héroes de calendario  y los tigres de papel. Revolución es una recopilación de diez cortos que ahondan en el significado de ese hecho histórico a través de la obras de Fernando Eimbcke, Mariana Chenillo, Diego Luna, Patricia Riggen, entre otros.

RevoluciónFernando Eimbcke. "La Bienvenida", cortometraje de Revolución

El cine reciente presenta una visión de lo mexicano que no oculta la tragedia de este momento, con toda su dualidad de valores y la doble moral del discurso patrio.  El cortometraje de Carlos Reygadas, Este es mi reino (incluido en Revolución),  es el resultado de un atisbo a lo que sería la bacanal nacionalista, consecuencia  del triunfo de la forma sobre el fondo, que caracteriza a nuestra sociedad.  Se trata de un convivio organizado en una casa tipo Tepoztlán, que inicia con la típica fórmula de la fiesta de fin de semana y concluye en un aquelarre en el que toda distancia social y las jerarquías han sido obliteradas por algunas horas, en el  frenesí de la fiesta. Nada recuerda más a la Revolución que el gozo que produce  la rapiña y el derroche de recursos. Filmado también en un tono documental, el corto de Reygadas aborda el sentido de la fiesta arcaica, en la que las máscaras ceden para revelar los retratos de una sociedad acosada por un profundo resentimiento y la desigualdad, que sólo en la borrachera consigue por momentos su desenlace reivindicativo, la definición tautológica de nuestro ser:  así somos los mexicanos.  

Directores - RevoluciónDirectores de los 10 cortometrajes: Revolución.

Vista desde el espejo retrovisor la Revolución mexicana se convierte en el recuerdo del pasado rústico, o la posdata a la política neoliberal de los últimos años.  La Tienda de Raya, el corto de Mariana Chenillo,  relata con un sentido de humor negro no exento de tintes dramáticos, la historia de una mujer que trabaja como cajera en una tienda departamental y el descubrimiento de la injusta situación laboral que viven ella y millones de mexicanos, que luchan por ganar el sueldo mínimo y reciben pagos con vales para comprar alimentos en tiendas predestinadas.

A un siglo del inicio de la Revolución asistimos no solamente el fracaso de la legislación constitucional, pero también a la debacle de los símbolos históricos, especialmente  entre la población más joven que construye su identidad a través de formas vetustas y tecnologías de punta. En el corto de Gael García (Lucio) tres escuincles de primaria se discuten la validez de los héroes que según la historia lucharon por un México más justo.

Con altibajos en la selección, Revolución presenta la cara del México de hoy, un país hundido en la incertidumbre de su viabilidad, botín de partidos políticos y hogar una sociedad que cada vez menos se sostiene en el estribo de la historia y a las versiones oficiales que todavía ven razones para sacar provecho de la ideología y la palabra revolución.

Del México idílico

Pedro González-Rubio. Alamar Pedro González-Rubio, Alamar (2009)

Ante el país de oropel y carnaval escenografiado por la necedad de dar una buena imagen al mundo, y así ocultar el golpeteo constante de la crisis económica, la otra cara que nos ofrece el cine es la del  idilio como alternativa.  La realidad  es un mar en el que surgen historias mínimas que dan cada vez más sentido a la vida individual en medio del empantanamiento generalizado.  El primer largometraje de Pedro González-Rubio  lleva por título Alamar (2009), y es una historia sencilla cuyo mérito es encontrar la trascendencia en una vida simple. El argumento es  la relación entre un padre y su hijo, encuentro de tres generaciones de una familia sin mujeres, pero en la cual hay cariño, esfuerzo, calidez y, finalmente, separación.   Filmada como documental, bien actuada y montada,  Alamar (premiada ya en varios festivales)  es un argumento sobre la necesidad de entender la familia desde otros puntos de vista, en los que el trabajo de pescadores que se ganan la vida arduamente ofrece un sentido a la relación paternofilial.  El mérito de González Rubio ha sido encontrar una familia como ésta en el poblado de Banco Chinchorro, y conseguir que padres e hijos realicen un trabajo actoral inmejorable; quizá ahí está el secreto del idilio: no trucar, no construir, no inventar, solo captar, buscar el detalle, atrapar el momento para así generar un argumento fílmico creíble y muy bien contextualizado.

Ver LloverElisa Miller, Ver llover (2007)

El cine como prolongación de la vida; así podría interpretarse el corto de Elisa Miller, una cineasta que traduce las emociones al plano fílmico con gran sutileza y una dosis de ambigüedad.  En contraste con el modus operandi de  González Rubio y Nicolás Pereda, los guiones de Ver Llover, su primer corto (premio Palma de Oro de Cannes,2007) y  Roma (2008)  han sido cuidadosamente tratados para lograr una atmósfera de complicidad entre dos seres humanos. Las dos películas plantean una relación hombre –mujer en la que la confianza y la complicidad los llegan hasta un desenlace atípico.  En Ver llover (2007) Elisa Miller retrata la vida de dos adolescentes que van a descubrir juntos la sexualidad y romperán juntos los arquetipos.  En Roma, la relación entre un hombre mayor y una mujer joven que migra desde el sur de México hacia el norte está dada por gestos más que por palabras; lo genial es que la historia de ese amor se da en los márgenes, dentro de una fábrica de jabones (de marca Roma) en la que cada cual asume un riesgo llevado por la necesidad (ella) o un sentido moral (él). Ambos cortos revelan la intimidad que puede unir circunstancialmente pero de manera profunda a dos vidas que están en el límite de la unión.

Norteado (2009), de Rigoberto Pérez Cano aporta también a ese mundo de jóvenes migrantes, que se ha convertido en una de las constante del cine mexicano. En el tratamiento de la historia Rigoberto ha dejado a un lado la violencia y la desesperación que caracteriza las historias de migrantes, para centrarse en el lado íntimo de la supervivencia. Andrés, un campesino oaxaqueño, intentará cruzar infructuosamente la frontera en Tijuana y tendrá que negociar su próxima tentativa a través de dos relaciones con sendas mujeres, una joven y otra madura, para lograr su objetivo.  La trama, plena de momentos humorísticos, transmite la necesidad de ver la migración como un ruta que lleva a la crisis de la persona y, dejando por un momento las terribles estadísticas de los migrantes sacrificados, nos ofrece una película llena de detalles íntimos y afectuosos, que reivindican la simpatía por aquellos que deciden ir en busca de algo mejor al otro lado del mundo.

Nicolás Pereda, Perpetuum Mobile.Nicolás Pereda, Perpetuum Mobile.

La mexicana es una vida de película.  El único recurso que nos queda para reconstruir una sociedad sobre bases diferentes, es ver en el arte cinematográfico lo que son y pueden llegar a ser las vidas de los mexicanos comunes y corrientes, que a diario se levantan para vivir otro cortometraje en el que, dueños de sí y de su experiencia, pueden encontrar un sentido a su existencia dentro de una realidad que no supera la ficción de su existencia. 

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Fecha de publicación: 20.09.2010