Un nuevo espacio para la memoria: Estudio71

Por Gabriela Galindo

Sin memoria no existimos, no somos. Pensarnos sin nuestra propia historia es como pensar en un ente sin ser. La memoria es en principio un acto privado y los recuerdos son tan individuales que pueden ser incluso falsos recuerdos, o “cuasi-recuerdos” como los llamó Sydney Shoemaker, refiriéndose a esos recuerdos causados, ya no por experiencias reales sino que fueron creados por nuestro propio imaginario o bien inducidos por otros.

Pero reales o no tan reales, los recuerdos forman nuestra identidad y al relacionar nuestros recuerdos con los del otro, formamos esa memoria colectiva que nos permitirá escribir la historia a la manera de Mnemósine, esa gran diosa griega de la memoria que es a la vez la madre de la historia.

Narrar la historia de los acontecimientos es una de las actividades naturales de la humanidad, en su permanente búsqueda hacia la verdad. De esta manera tratamos  de conciliar los recuerdos de muchos para crear una sola historia de lo acontecido; pero en la realidad eso nunca pasa. La historia tiene muchas vertientes y no hay una sola verdad sino muchas. Nietzsche se negaba a que considerásemos la historia como una ciencia, porque no puede haber nada exacto en ella y pensarla como tal sería como destruir su esencia misma.

Así, tanto la interpretación y recomposición de los recuerdos, como la selectividad de los mismos, es decir esa extraordinaria habilidad que también tenemos de recordar unas cosas y olvidar otras, hacen de la memoria un espacio de creación por naturaleza. Hay que recordar lo que se nos ha olvidado, y si no lo recordamos, podemos inventarlo, porque la historia es un relato que nunca terminará de escribirse y reescribirse.

Es este uno de los grandes aciertos del recientemente inaugurado Estudio 71, proyecto ideado por la artista Berta Kolteniuk que ha rehabilitado un edificio abandonado en el Centro Histórico, invitando a un grupo de artistas a intervenirlo. Se trata del edificio frontal de la Sinagoga Histórica Justo Sierra que tal como se menciona en la presentación es “de estilo neocolonial, construido en 1941 y era utilizado para diversas actividades y festejos judíos de aquella época.”

Estudio 71 se propone con este proyecto inaugural, no una exposición convencional que reúne un grupo de obras ya terminadas, sino un proyecto de trabajo de transformación y recomposición de la memoria a través del proceso de trabajo de estos artistas, que, al igual que nuestros relatos, va a ir cambiando, creciendo y modificándose durante un periodo de seis meses que durará la acción de intervención.

El tiempo que parece haberse detenido en este lugar, abandonado por años, despierta de su letargo con estas intervenciones sutiles. Porque lo acertado de ellas es que todas las piezas han respetado esa pátina de historia que está impregnada en las paredes pisos, puertas y techos del edificio. Es justamente un acto de narración de historias y de recuerdos individuales que unidos forman una colectividad continua y rítmica.

Lo que me parece encantador de este proyecto es que no es estático, cada día algo sucede, algo cambia, algo se mueve. Así como nuestros propios recuerdos se van modificando, ya sea porque de pronto, por algo que nos sucede o que vimos, recordamos cosas que habíamos olvidado; también vamos olvidando otras o incluso vamos recomponiendo nuestra propia historia porque nosotros vamos cambiando.

Los invito a ver este recorrido marcado por la luz y los reflejos que nos deja la pieza de Mario Palacios, dentro de esas líneas del tiempo como las creadas por Saúl Kaminer, dando pasos por las huellas recogidas del suelo del edificio que Perla Krauze delicadamente ha coleccionado; cruzando los entramados caóticos de Gabriela Gutiérrez, pasando por las memorias heredadas de Berta Kolteniuk y las memorias creadas por Cecilia Hurtado. Eso si pueden salir del laberinto creado por Álvarez Charbel con bancas y muebles viejos encontrados por ahí, y una vez que hayan cruzado por las puertas del tiempo y lágrimas de Paul Muguet, llegarán a la reminiscencias del más puro pensamiento puesto en imágenes con la pieza de Néstor Quiñones...

Pueden encontrar información de como evoluciona el proceso en: https://www.facebook.com/pages/Estudio71

>> Mario Palacios Kaim

>> Saúl Kaminer

>> Perla Kauze

>> Jeannette Betancourt

>> Gabriela Gutiérrez

>> Berta Kolteniuk

>> Cecilia Hurtado

>> Guillermo Álvarez Charvel

>> Mónica Castillo

>> Paul Muguet

>> Néstor Quiñones

fecha de publicación: 27.04.2014